Estrategias del bingo

El bingo es un juego muy divertido, y para mucha gente constituye en la primera introducción a las apuestas y los juegos de azar. Como el bingo es principalmente un juego de suerte, hay un número de formas en que los jugadores hábiles pueden incrementar sus chances de ganar a este excitante juego. Una de ellas es nunca jugar más tarjetas que las que se pueden vigilar. Se puede llegar a perder alguna tarjeta ganadora.

Al contrario de la creencia popular el bingo no es un juego de pura suerte. Hay maneras de poner las chances a favor de uno y convertirse en un ganador más consistente.

El connotado analista matemático Joseph E. Granville, creador de estrategias para el mercado de valores utilizadas por miles, ha dirigido el enorme poder de su mente analítica al juego del bingo. Luego de años de ardua investigación, ha desarrollado estrategias probadas que puede darle al jugador un mayor margen competitivo.

Las técnicas de Granville son tan simples que cualquiera las puede utilizar. No hay ningún cálculo complicado para hacer. Granville se basa en simples procedimientos , paso a paso, que al seguirlos se vuelven las probabilidades del juego a favor de uno.

Los estudios extensivos de miles de juegos han llevado a Granville a la ineludible conclusión de que todo juego de bingo sigue patrones definidos, patrones que pasan totalmente inadvertidos para el jugador promedio. Utilizando estos patrones, Granville ha descubierto cómo aumentar las chances de victoria.

Naturalmente, la base de todo sistema ganador de bingo es la selección de las tarjetas. La mayoría de los jugadores suelen elegir sus tarjetas sin ningún criterio, lo que juega en contra de ellos sin que lo noten.

Incluso en juegos en los que no se puede elegir las tarjetas, hay maneras de batir las probabilidades desfavorables y convertirse en ganador. Para ello, la mayoría de los entusiastas del juego juegan varias tarjetas en el mismo juego para aumentar sus chances de ganar. Pero ¿funciona esto realmente? Dice Granville que no. La primera verdad es que se pueden incrementar las posibilidades de victoria en gran forma jugando pocas tarjetas. Granville lo ha demostrado.

Así que ¿por qué confiar solamente en la suerte cuando se juega al bingo? Se puede hacer que el juego le pague a uno por jugarlo. Si se es honestamente serio acerca de convertirse en un ganador sistemático en el bingo, hay un medio que se puede utilizar.

La reacción más natural ante cualquier teoría seria diseñada para incrementar las probabilidades de victoria, choca con los que no creen que haya ninguna teoría posible. La reacción usual a aquellos que visualizan varios sistemas es que es pura fantasía. Ellos dicen que nadie sabe que bolas van a salir de la máquina y que el juego es totalmente de azar. Mientras parece a primera vista difícil contradecirlo, la sólida estructura de las probabilidades matemáticas son capaces de destruir este argumento.

La clave para vencer al juego de bingo se basa en un claro entendimiento del azar. Estamos todos de acuerdo en que las bolas de color que salen de la máquina son escogidas al azar. Ahora, estando de acuerdo en este punto, el siguiente paso es simplemente mostrarle a esos críticos que hay mucho más que la pura suerte, que es lo primero que salta a la vista.

Como todo jugador sabe, hay 75 bolas en la máquina, numeradas del 1 al 75. La probabilidad de que salga cualquier bola en primera instancia es exactamente igual, 1 en 75, escrita como 1/75. Como las probabilidades son iguales, llamamos a esto una distribución uniforme. Un número de bolas sorteadas en una distribución uniforme caen en patrones predecibles regidos por las leyes de las probabilidades. Ahí está la respuesta al transformar un problema de otra manera desesperanzador en una serie de soluciones matemáticas que determinarán la mejor selección de tarjetas de bingo. Sabiendo que las bolas salen de la máquina al azar, hay tres cosas que tienen una gran tendencia a ocurrir.

 
1. Hay un número igual de números que terminan en 1, 2, 3, 4, etc.

2. Los números pares e impares tienden a balancearse.

3. Los números altos y bajos tienden a balancearse.

 
Estas son las tres pruebas aceptadas para el azar. A menos de que la distribución cumpla estas pruebas se dice que hay un problema y que la distribución no es al azar. Podemos agregar una cuarta prueba para la suerte que tiene una aplicación peculiarmente efectiva para ganar al juego de bingo.

Esta cuarta prueba es mejor descrita por el estadístico inglés L.H.C. Tippet en su libro 'Sampling' - "Al una muestra al azar aumentar su tamaño, da un resultado que se acerca más y más al valor de la población". Traducido esto al lenguaje común, la tabla del bingo de 75 números constituye la 'población'. El número promedio en esa población es el promedio de los 75 números completos. Del 1 al 75, el número promedio en la tabla del bingo es el 38. Los primeros números sorteados en el bingo pueden o no promediar 38, pero es un hecho que al progresar el juego el promedio de los números sorteados se van a ir aproximando lentamente al 38. El autor señala que ni siquiera uno en diez jugadores está al tanto de este hecho estadístico. Así es que entonces, cuando se sortean los números de bingo, el juego completo (que consiste en un promedio de 12 bolillas sorteadas) es una muestra de la población entera y que cuanto más grande es la muestra, más se acercarán los números a 38. Este hecho jugará obviamente un papel clave en la selección estratégica de tarjetas de bingo.

La próxima vez que juegues al bingo, nota muy cuidadosamente una característica relacionada a los primeros diez números sorteados. Con muy pocas excepciones, notarás la preponderancia de esos números a tener diferentes terminaciones en números. El jugador promedio de bingo, que pone toda la atención en las tarjetas más que en la tabla, tenderá a no ver esto, la característica más importante de los primeros diez números sorteados en cualquier juego. Como la mayoría de los juegos regulares duran diez o doce sorteos al menos, aumentarás enormemente tus chances de elegir una tarjeta ganadora concentrándote en los números que tienen diferentes terminaciones.

 Las probabilidades predicen diferentes terminaciones

 La razón detrás de esta importante información vuelve a la primera característica de lo que significa sortear números al azar de una distribución uniforme. La primera expectativa es que debe haber un número igual de números que terminen en 1, 2, 3, 4, etc. Desde que nos conciernen sólo los primeros diez o doce números sorteados, no habrá suficientes bolas sorteadas para esperar más de un mínimo de pares de dígitos. Las leyes que rigen una muestra de diez bolas de 75, mostrarán una fuerte tendencia a que haya una bola que termine en 1, otra que termine en 2, otra en 3, etc. hasta que la mayoría de los diez números estén representados. La ley deriva de las probabilidades simples. Si el primer número sorteado en un juego es el 31 entonces las probabilidades de que el siguiente sorteo de otro número con un dígito diferente al 1 disminuyen por el simple hecho de que hay más bolas con diferentes terminaciones y hay menos bolas que terminen en 1. Si el siguiente número es el 56, entonces las probabilidades de que el siguiente número no termine en 1 ni 6 se incrementan. Para los primeros seis números sorteados en un juego las probabilidades están claramente a favor de que todos tengan diferentes terminaciones. A partir del séptimo número las probabilidades favorecen el emparejamiento de las terminaciones. Esto cuenta para la experiencia actual en que se muestra que el 60% de los primeros diez números sorteados en cualquier juego de bingo tenderán a tener diferentes terminaciones.

Todas las tarjetas de bingo consisten en 24 números y un espacio libre en el centro. Esos 24 números ocupan 16 casillas estratégicas, y los restantes números cubren los espacios vacíos. La clara mayoría de todas las combinaciones ganadoras del bingo consisten en números que ocupan casillas estratégicas. La única vez en que los casilleros vacíos tienen que ver con una combinación ganadora es cuando el bingo es logrado de la manera clásica, con 5 en línea horizontal o verticalmente, o 5 números horizontales. Todas las selecciones de números para los juegos regulares y la mayoría de los especiales requieren el uso únicamente de las casillas estratégicas.

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